Los médicos tailandeses determinan la idoneidad para la reducción de pómulos evaluando la prominencia ósea mediante imágenes 3D y radiografías especializadas. Priorizan a pacientes con rostros medios anchos y piel firme de entre 20 y 40 años. Los cirujanos se aseguran de que el procedimiento mejore la armonía facial sin causar flacidez o caída de la piel.
- Análisis de la estructura ósea: Los cirujanos utilizan tomografías computarizadas 3D para medir el grosor y la anchura del arco cigomático.
- Comprobación de la elasticidad de la piel: Los médicos prefieren una piel firme para garantizar una correcta readaptación tras la reducción del volumen óseo.
- Exámenes de salud: Las evaluaciones incluyen radiografías de tórax y ECG para confirmar la seguridad de la anestesia para los pacientes.
- Revisión del estilo de vida: Los candidatos deben ser no fumadores para evitar complicaciones en la cicatrización y asegurar la recuperación.
Perspectiva del experto de Bookimed: Los datos muestran que los mejores cirujanos tailandeses, como el Dr. Tanongsak Panyawirunroj del Asia Cosmetic Hospital, suelen poseer certificaciones específicas en cirugía craneofacial de instituciones de Taiwán o Corea del Sur. Esta formación especializada les permite realizar contornos óseos precisos combinando objetivos estéticos con experiencia reconstructiva, algo menos común entre los cirujanos plásticos generales.
Consenso de los pacientes: Los pacientes señalan que los cirujanos tailandeses son muy selectivos y rechazan casos si los pómulos no son lo suficientemente prominentes como para mostrar una diferencia clara. Muchos se sorprendieron por las radiografías panorámicas detalladas utilizadas para simular los resultados antes de comenzar el procedimiento.