Fui a verla para una consulta de liposucción. Me preguntó por mis antecedentes familiares como hacen todos los médicos, pero lo que no hacen es proceder a decirte que DESARROLLARÁS enfermedades crónicas basándose en tu historial, como si el estilo de vida no tuviera nada que ver y fuera una conclusión inevitable. Esta persona afirmó que yo tendría los mismos trastornos que mis padres, pero no tenía ningún resultado de pruebas que lo respaldara. Pidió las pruebas, pero procedió a recetarme medicamentos ANTES de saber si los necesitaba o no. Por cierto, acabo de visitar a mi médico y me hice las pruebas, ¡y los resultados mostraron que no tengo la afección para la que me recetó medicamentos! Nunca había experimentado esto antes con ningún otro médico.
Me estoy acercando a la menopausia. Me preguntó si estaba experimentando sofocos. Le dije que no. Me respondió como si estuviera mintiendo: "¡No tienes sofocos!". De nuevo dije que no. Se quedó callada. Le conté sobre una afección cutánea que padezco y arrugó la nariz. Muy poco profesional.
Además, me encantan los perros, pero no me hizo ninguna gracia ver a su lindo perrito de servicio caminando por la sala de exploración. Si tiene que tener un perro, ¿no tendría sentido mantenerlo en su oficina?
En general, no dejaría que esta mujer me tocara ni con un palo de tres metros.