Lo que realmente me llamó la atención fue mi cirujano. Él mismo se encargó personalmente de la consulta y de las marcas, lo que supuso un comienzo muy tranquilizador para mi intervención de lifting bilateral de brazos. Se trató únicamente de un lifting, sin liposucción. Aún estoy en las primeras fases de la recuperación y, hasta ahora, me siento más o menos como esperaba. El personal y la clínica fueron excelentes y, lo que es más importante, no hubo gastos adicionales aparte del precio presupuestado. Es demasiado pronto para opinar sobre el seguimiento postoperatorio. Mi principal consejo para futuros pacientes: llevad algo para picar. La comida era prácticamente la misma todos los días, no era nada del otro mundo, e incluía la que debe de ser la peor sopa que he probado en mi vida.