¡No puedo decir suficientes cosas maravillosas sobre Hannah! Es realmente una higienista dental increíble. Desde el momento en que entras, es muy dulce y se asegura de que estés bien atendido en cada paso del camino. Tengo una boca muy única y sensible, además de problemas autoinmunes, y Hannah siempre hace todo lo posible para asegurarse de que me sienta cómodo durante toda la visita. Se toma el tiempo para escuchar, adaptarse y asegurarse de que tenga la mejor experiencia posible; y, sinceramente, ¿quién iba a decir que se podía reír en la consulta del dentista? Aporta una energía tan cálida y divertida que cambia por completo la forma en que te sientes al ir al dentista. Si buscas a alguien que no solo sea increíblemente hábil, sino que también se preocupe sinceramente por tu comodidad y felicidad, ¡Hannah es la persona indicada!