¡La belleza de Casa Libélula es que mágicamente se convierte en lo que necesitas que sea! Para mí, fue un lugar de crecimiento, autoconciencia y liberación. Hay una fuerte sensación espiritual de estar acogido en un espacio seguro y nutritivo donde, si estás dispuesto, es posible crecer y florecer. Como retiro, es el lugar perfecto tanto para perderse a uno mismo como para encontrar el verdadero yo. El Retiro de Canto en el que participé fue eso para mí y me ayudó a encontrar el equilibrio. La energía tranquila y el apoyo brindados por Helen, Katie y Adele fueron una gran contribución para hacer que el tiempo allí fuera absolutamente especial. La comida vegetariana y vegana fue preparada con tanto cuidado y amor, y se nos sirvió con una calma tranquila y suave. No puedo recomendar lo suficiente a Casa Libélula, Helen y su equipo.