Estuve en un retiro de yoga este septiembre, ¡fue alimento para el alma! Pasé una semana genial con 12 personas, se sintió como estar de vacaciones con amigos internacionales desde el principio. Regresé a casa descansada, feliz y reconectada. Un agradecimiento especial a la anfitriona Manon 🤍, un alma feliz y espiritual que tiene la capacidad de hacer que todos se sientan bienvenidos. Todos los días cocinaba en la villa un brunch vegano fresco y cenas de 3 platos para el grupo, junto con 2 voluntarios adicionales. Además, realizaba masajes holísticos y curativos para cada huésped, una experiencia que perdura incluso después de la semana de retiro. Junto con la profesora de yoga Gosia y dos voluntarios felices, hicieron que la semana fuera muy relajante y memorable para todos. Cada día comenzaba y terminaba con una clase de yoga (yin) de 1 a 1,5 horas con Gosia (🙆🏼♀️). Hizo que todos se sintieran cómodos prestando atención tanto a principiantes como a yoguis más experimentados. ¡El resto del día era libre e incluía excursiones! Con el grupo fuimos a una caminata por la playa, una noche de fiesta, un picnic y meditación cerca de Es Vedra, y mucho tiempo de relax en la playa y en la piscina. Los pequeños regalos, las pequeñas notas y mensajes al llegar y al irnos fueron una sorpresa muy dulce ❤️. Ah, y por último, pero no menos importante: teníamos una villa espaciosa con piscina cerca de la playa. Puedes elegir una habitación compartida o privada. La comida y el vino están incluidos. Definitivamente lo recomiendo a cualquiera que busque un retiro de vacaciones de yoga.