La colocación de un stent ureteral restablece el flujo urinario de forma segura, pero conlleva riesgos como irritación vesical, dolor en el flanco y hematuria. Entre las complicaciones raras pero graves se incluyen la migración del stent, la formación de depósitos o la infección. Los principales centros de España gestionan estos riesgos mediante técnicas de imagen modernas y protocolos acreditados por la JCI para garantizar una colocación segura.
- Irritación de la vejiga: Muchos pacientes experimentan micción frecuente e incontinencia urinaria durante el proceso de drenaje.
- Molestias renales: La acidez estomacal al orinar puede causar una presión aguda o un dolor sordo en el costado.
- Riesgo de formación de depósitos: La acumulación de depósitos minerales en los stents aumenta significativamente si no se retiran durante más de 4 semanas.
- Control de infecciones: Los stents pueden introducir bacterias, por lo que debe vigilar la aparición de fiebre o infecciones crónicas del tracto urinario.
Opinión experta de Bookimed: Las principales instituciones médicas españolas, como el Hospital Ruber Internacional y el Centro Médico Teknon, atienden hasta 25.000 pacientes al año. Los datos muestran que las clínicas con un volumen de pacientes tan elevado suelen utilizar instrumental avanzado, como el sistema Da Vinci Xi, para casos complejos. Elegir un centro con departamentos especializados en oncología pediátrica o urológica garantiza, además, que la colocación del stent se adapte a las características anatómicas específicas de cada paciente.
Comentarios de los pacientes: Muchos pacientes informan que usar una almohadilla térmica y mantener una ingesta elevada de líquidos reduce significativamente los espasmos de la vejiga. Otros advierten que evitar la actividad física de alta intensidad es fundamental para prevenir el desplazamiento del stent o un aumento del sangrado.