Después de estar en el sistema público y luego en una clínica que nos habían recomendado (pero nuestra experiencia fue muy mala), decidimos buscar el lugar nosotros mismos. Para ello, hice una búsqueda de los currículums del equipo profesional de los diferentes centros. Y así, llegamos a fertility. Una vez allí, también nos dio buena espina. Y nos quedamos.
Hoy, nuestra hija cumple 4 meses. Sin embargo, si no hubiera llegado (hay una parte de milagro y no todo depende de la ciencia), recomendaría la clínica sin duda. Además de la calidad del tratamiento y los recursos que tiene, está la calidad humana de todo el equipo (médicos, enfermería, recepción, embriólogos...). Se nota la profesionalidad y el cariño en cada uno de ellos. Tienen servicio de psicología, lo cual me parece importante y que también dice mucho del centro y su visión holística.
Y, no sé si me leeréis, pero quiero aprovechar la reseña para hacer un reconocimiento especial a Sandra (enfermera). Tuvimos la suerte de que nos asistiera en muchas ocasiones (fue ella quien también nos dio la buena noticia de mi embarazo). Me emocionó la forma en que nos cuidaron. Sandra: GRACIAS por la magia en tu trabajo. Fue muy importante para mí en un proceso tan especial y vulnerable. GRACIAS.
Escribo estas líneas con mi hija dormida en brazos. Envío mucha esperanza a las personas que se encuentran en el proceso. Pensaba que no iba a pasar, pero por otro lado, había algo que me hacía seguir ahí... y finalmente llegó.