Un lugar increíble. La parte clínica, los masajes y los tratamientos son fantásticos: gente amable y profesional. La parte de la piscina, el camino de aromaterapia, etc., me pareció demasiado concurrida, mucho caos, mucha charla, poca relajación, gente hablando por sus teléfonos móviles. Y precisamente en este sentido, especialmente en términos de privacidad, me parece absurdo permitir que se lleven teléfonos móviles a un lugar de relajación, donde se toman fotos y se usa el teléfono, molestando a los demás huéspedes. Hoy 10/11/24 regresé para algunos tratamientos: confirmo que el lugar es espléndido, bien cuidado, personal competente y muy amable. Tratamientos fantásticos. Desafortunadamente, la situación de la piscina, la sauna y la relajación no ha cambiado. Hoy había una señora en la piscina (sin gorro, cuando en realidad es obligatorio) que hizo una videollamada en el agua, con no sé quién, durante 15 minutos, enfocando toda la piscina, a todos los presentes y hablando en voz alta. Además, otro grupo de 4 personas, frente a la sauna, habló en voz alta durante unos 35 minutos. Ahora, ¡¡¡díganme dónde está la relajación!!! ¿Quizás un buen letrero en la recepción donde prohíban el uso de teléfonos móviles e inviten a bajar el tono de voz? Dado que el sentido común y los buenos modales evidentemente no son para todos, tal vez de esta manera alguien lo entienda... ¡Entonces las selfies, las grabaciones y las conversaciones se hacen afuera, no en el área de relajación!