Si buscas practicar yoga en un hermoso entorno rural, Santillan es para ti. Simon Low comparte su hogar y su conocimiento con los brazos abiertos y con integridad. Ya seas su huésped, realices un retiro allí como profesor o asistas con tu propio grupo de yoga, serás bienvenido. Ten en cuenta que este es un destino de retiro auténtico, no un resort de spa estéril ni un hotel Hilton. Santillan tiene carácter, alma y una magia que te ayuda a olvidar la rutina diaria y desconectar de la negatividad. Al ser relativamente nuevo en el yoga, estaba nervioso antes de nuestra primera visita el año pasado. No debería haberlo estado. Acabamos de regresar de nuestro segundo retiro, y no será el último. No puedo imaginar que nadie se vaya de Santillan con hambre porque el chef y su equipo son maravillosamente talentosos y sirven comida nutritiva vegetariana/vegana/sin gluten tres veces al día. También es un experto en baños de sonido maravillosos ;-) La gente charla y socializa durante la cena o junto a la piscina, pero no hay presión. Participa tanto o tan poco como quieras. Fuimos en pareja, pero mucha gente asiste sola y hace amigos en el camino. Cuando el sol se pone después de la práctica vespertina, disfruta de una copa de vino o cerveza del bar de autoservicio y duerme en habitaciones sencillas y cómodas. Hemos tenido la suerte de conocer a personas encantadoras y divertidas en nuestros retiros que comparten valores yóguicos pacíficos, tanto el personal como otros huéspedes. En mi opinión, me siento afortunado de haber encontrado Santillan. Si buscas una fiesta con alcohol junto a la piscina, quizás Santillan no sea para ti.